jueves, 4 de junio de 2009

UPyD denuncia el "sectarismo" y la "degradación" que han tenido PP y PSOE durante toda la campaña electoral


MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

La líder de Unión Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, denunció hoy el "sectarismo" y la "degradación" que ha caracterizado tanto al PSOE como al PP durante el periodo de campaña electoral ya que, a su juicio, se han dedicado a "sacar los trapos sucios" y no a hablar de "política y de las preocupaciones de los ciudadanos".


En un mitin celebrado en Madrid, la presidenta del partido, Rosa Díez, consideró que el PP y el PSOE han "manchado" las elecciones a la presidencia europea y que lo "único" que les ha importado ha sido "asegurarse" de que los ciudadanos no voten al partido contrario.


"La ciudadanía española está muy por encima del nivel de los políticos que nos dirigen", apostilló Díez para pedir a los ciudadanos "reflexión" y "memoria", ya que "cuando los ciudadanos dejan de pensar en la política hacen que los políticos dejen de prestar atención a sus necesidades".


En este sentido, el cabeza de lista de UPyD a las elecciones europeas, Francisco Sosa Wagner, afirmó que durante los 15 días que ha durado el periodo electoral se ha demostrado que la actual clase política es una "auténtica vergüenza".


Por ello, Sosa Wagner calificó de "sectarios" a los dirigentes del PP y del PSOE y, se mostró convencido de que, a consecuencia de ello, la democracia española tiene "una grave enfermedad" que hay que solucionar si no se la "quiere convertir en un cadáver bien conservado".


"NO CERRAR NINGUNA CENTRAL NUCLEAR POR CRITERIOS POLÍTICOS"
Con respecto a la central nuclear de Santa María de Garoña, el responsable de energía de UPyD, Alfonso Sopeña, abogó por el cierre de estas centrales nucleares sólo cuando lo avalen "criterios técnicos" y "nunca cuando provenga de criterios políticos".


Por ello, Sopeña consideró que la energía nuclear debe "integrarse en la cesta energética" y que es necesario "aumentar las investigaciones de I+D+I" porque, según él, en poco tiempo "el petróleo se acabará y será necesario tener otros tipos de combustible".


LA DEGENERACIÓN DE LA CULTURA
Por otra parte, los dirigentes de UPyD reclamaron una mejor calidad en la cultura ya que, a su juicio, es la única forma de "regenerar la democracia" y el único medio para conseguir que los ciudadanos vean que la unión entre "Europa y cultura" es el "puente" para ir a un "mundo mejor".


"Los europeos históricamente hemos estado enfrentados en muchas ocasiones pero siempre hemos tenido un fondo común que ha hecho que todos nos juntemos, y ese lazo de unión ha sido y es la cultura", remarcó Sosa Wagner.


Por último, UPyD lamentó que la degeneración de la cultura haya estado propiciada por el "sectarismo, los nacionalismos y el miedo" que tiene ciudadanía a expresarse fuera del "oficialismo político".

viernes, 22 de mayo de 2009

España y Europa: música de manifiesto


Francisco Sosa Wagner es catedrático de Derecho Administrativo y candidato de UPyD al Parlamento Europeo. Su último libro publicado es Juristas en la Segunda República (Marcial Pons, 2009).





22 de mayo de 2009


Si yo critico, con mi pluma y mis razonamientos, la andadura iniciada en 2004 por el sistema autonómico español es porque ha suscitado unas polémicas extravagantes –el concepto de nación, los derechos históricos, la misma autodeterminación...–, orillando en cambio una reflexión seria sobre el funcionamiento concreto de áreas enteras de la actividad administrativa o de los servicios públicos más relevantes.


Quiero decir que, metidos en reformar unas leyes orgánicas como los estatutos de autonomía, podíamos haber aprovechado la ocasión para meditar acerca de realidades prosaicas: por ejemplo, sobre la educación o el urbanismo.


Respecto de la primera, una y otra vez somos suspendidos cuando nos examinan los observadores internacionales. Y en relación con el urbanismo, nada menos que el Parlamento Europeo ha propinado una sonora bronca a las autoridades españolas por nuestras leyes urbanísticas autonómicas, amenazando incluso con retirar fondos europeos si persistimos en mantenerlas en vigor.


Pero nada de esto se ha discutido. Al contrario, engolfados en debates bizantinos, vamos avanzando por una senda peligrosa sin que nadie se pare a pensar en el final del trayecto. Una visión ésta que comparte ahora alguien que se ha sentado durante muchos años en los bancos socialistas del Congreso, Luis Fajardo, en su libro ¿Hacia otro modelo de Estado? (Editorial Civitas, 2009). Y así van saliendo ocurrencias o chapuzas, algunas clamorosas, como es el caso de la gestión de las aguas públicas. ¿A quién se le puede ocurrir confiar a una ley con ámbito territorial determinado –un Estatuto de Autonomía– la regulación de un asunto que afecta al conjunto de España? En los países federales serios, Estados Unidos por ejemplo, hace mucho tiempo que la jurisprudencia ha atribuido a la federación lo más sustancioso de la administración hidráulica por encima de la legislación de los estados federados. Y lo que decimos de las aguas podríamos aplicarlo a la sanidad, a las medidas económicas ante la crisis, a la ley de dependencia o a las famosas licencias de caza y pesca. El mercado interior –lo han denunciado instancias representativas y neutrales, como el Consejo Económico y Social– está roto desde hace tiempo y el culebrón de la trasposición de la Directiva europea Bolkestein lo ha puesto de manifiesto de manera bien expresiva.


En el debate sobre la financiación sorprenden muchos de sus ingredientes, pero para mí el más espectacular es que, a su vista, nadie parece tener la responsabilidad de velar por la racionalidad del gasto público en su conjunto.Porque nadie duda de las necesidades de las comunidades autónomas ni de la buena intención de sus presidentes preocupados por el bienestar de los ciudadanos, pero alguien debería preguntar a esos mismos presidentes si a lo mejor no ha sido una imprudencia crear una Universidad en cada provincia o una televisión pública en cada región, o centenares de organizaciones que se solapan unas a otras, coincidentes en muchos de sus objetivos, tal como ocurre con en el caso de las empresas públicas, encadenadas ahora ya como racimos de un nuevo sector público que se estira y acicala, florido y macizo. Si la autonomía política es considerada una diosa, ¿de verdad es necesario que ardan en su pebetero a diario tantas y tantas ofrendas? Más aún: ¿hay detrás de todo esto un modelo de Administración pública o actuamos a salto de votación parlamentaria y a boca de amenaza nacionalista? Hace poco afirmaba una alta autoridad del Gobierno que, si existían algunas disfunciones, se debía a que el Estado en España se hallaba «en construcción ». Pues si es así, que nos enseñen los planos para saber a qué atenernos.


El caso es que, metidos en este embrollo, se nos ha olvidado que la construcción de Europa exige comparecer ante ella con un Estado cohesionado y bien articulado. Sin embargo, las nuevas previsiones estatutarias apuntan –como he razonado desde esta misma Tribuna– en la dirección contraria, y así lo ha puesto de manifiesto con buenas maneras y lenguaje terso el Consejo de Estado. Unión Progreso y Democracia, el partido por el que me presento a las elecciones europeas –cuya campaña comienza hoy– es europeísta, ya que no se puede estar a favor de la integración comunitaria y, a la vez, permitir que se fragmente dentro de España lo que se ha unido a lo largo de muchos años y de muchos avatares históricos. Defendemos que el Tratado de Lisboa se apruebe porque es un paso adelante y porque Europa se ha ido construyendo desde su nacimiento sobre la base de pequeñas conquistas que tienen su origen en aquella primera unión trenzada a partir del carbón y del acero.


Defendemos más Europa, no menos Europa. Y lo hacemos porque es indispensable dar vigor a las instituciones europeas al ser hoy los estados tradicionales impotentes para solucionar los grandes problemas de la civilización.

La mirada nacional es una mirada miope y la consolidación de vigorosos conjuntos públicos territoriales resulta una necesidad imperiosa. Sólo un poder público sólido y democrático es capaz de proteger a quienes no tienen más defensa en la vida que la proporcionada por las instituciones públicas.


Europa ha de disponer de una sola voz, y fuerte, ante las demás potencias mundiales, llámense Estados Unidos de América o los estados fortalecidos de Asia, o llámense organismos internacionales como el Fondo Monetario, el Banco Mundial, etcétera. Hace unos días, una comisaria europea bien activa –Viviane Reding– planteaba el problema de la supervisión global de internet hoy confiada a una Agencia (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers), independiente pero tutelada por EEUU. Desde Bruselas se pretende crear un organismo bajo la supervisión de un G-12 formado por representantes gubernamentales de las principales áreas geográficas del mundo. Éste es el camino que juzgamos correcto si se quiere defender la igualdad y la libertad de todos, los grandes emblemas que han hecho progresar a la Historia, intactos aún como faros que son de la Humanidad toda, inmunes a la acción del óxido.


Hay que pensar, además, en una Europa de los servicios públicos, hoy acogidos como valores capitales que han dado al continente una fisonomía que le permite posar con orgullo en el retrato de la justicia social en el mundo. Si Europa –aun con todas sus injusticias– es el espacio planetario más justo de cuantos existen se debe en buena medida a esta modesta técnica económica y jurídica que trata de garantizar a todos el acceso –más allá de su renta o del lugar donde vivan– de determinadas prestaciones sin las que la vida en colectividad sería sencillamente impensable: el agua, los transportes, las comunicaciones, la sanidad... Aún hay mucho camino por recorrer, porque los desafueros son palmarios, en España y fuera de ella, al subsistir servicios prestados en régimen de una absoluta precariedad, lo mismo que subsisten bolsas de poblaciones que viven ajenas al disfrute de bienes colectivos básicos. Para ello es indispensable Europa, para ello son indispensables sus instituciones, la mirada buida de sus ojos que, al estar posados al tiempo en tantos sitios, pueden contemplar –sin cegarse– una realidad irisada y compleja.


En fin, estas cosas cavilamos en UPyD cuando afrontamos unas elecciones como estas. Como igualmente pensamos en una España que ponga fin al bipartidismo, acaso útil en los años de asentamiento de la democracia, pero que ha devenido una pesada rémora para la actual circunstancia. Un bipartidismo que contribuye a crear un paisaje político espeso y que otorga a determinados partidos, que sólo ostentan la representación de una parte del territorio nacional, la llave para organizar el todo, según sus particulares aspiraciones. Es necesario un tercer partido político con implantación nacional: con un discurso único y válido para toda España. De vuelta de las experiencias comunistas, que han sembrado de horror y de injusticias la Europa del siglo XX, resta la opción de esta pequeña organización, que sin duda alberga aún muchos defectos, pero que piensa en España, «madre de paciencias y de encantamientos» según el vibrante cántico de Victoriano Crémer.


FUENTE: El Mundo

Sosa Wagner: "Es hora de liberarnos de la esclavitud del voto útil"

Acompañado de Rosa Díez, Sosa Wagner ha defendido su candidatura entre críticas al bipartidismo y al “empobrecimiento” del debate político generado por PP y PSOE. Su partido, dice, no quiere que se “castigue” a nadie sino ser “premiado” por su trabajo.


L D (Mercedes R. Martín) En el día en que arranca la campaña europea, Francisco Sosa Wagner quiso iniciar su discurso aludiendo al silencio mediático en torno a UPyD con un agradecimiento por la oportunidad de participar en el Fórum Nueva Economía, en Madrid. “No nos sobran las tribunas para hablar”, recordó.

Un silencio que es consecuencia, entre otras cosas, del bipartidismo instalado en España y que está siendo uno de los principales argumentos de campaña del cabeza de lista de UPyD a las europeas. Su formación, recordó, pretende “enmendar el bipartidismo, que crea un panorama político espeso” y ser un partido “con un discurso único en toda España para ser la alternativa a los nacionalistas”. Su formación, añadió, no está en contra de estos partidos sino de que “condicionen la vida política”.

También lamentó la “esclavitud” del voto útil a PP o PSOE e hizo un llamamiento a “liberarse” de ella. La solución, reiteró, está en la reforma de una Ley Electoral “injusta”.

Además de criticar el actual sistema, Sosa Wagner abogó por “corregir el rumbo del Estado autonómico” después de que, tras la llegada de Zapatero al poder, se “hayan echado al ruedo de la opinión pública” asuntos “extraños”, como el de si somos o no una nación o la “naturaleza divina” de los derechos históricos. Para Wagner, el debate que se debería haber abierto es el de los defectos del sistema, impulsando cambios destinados a mejorarlo como devolver las competencias de Educación o Urbanismo al Estado.

Tras reiterar el apoyo de su grupo al Tratado de Lisboa y la vocación europeísta de UPyD porque “el espacio del Estado ya no sirve para resolver” muchos problemas, Sosa Wagner se refirió, en el turno de preguntas, a la campaña que están desarrollando PP y PSOE, con vídeos llenos de descalificaciones de por medio y un inusitado protagonismo de los líderes nacionales en lugar de los candidatos.

Preguntado por LD sobre el último y polémico spot del PSOE, ironizó diciendo que no lo ha visto “porque sus características estéticas” no se lo permiten. Para Sosa Wagner, anuncios como éste son “un auténtico dislate”. También lamentó que pese los importantes “asuntos de fondo” que podrían tratarse, el debate quede reducido a la “descalificación”. Mientras, que la campaña esté copada por Zapatero y Rajoy, que “ya han dicho” lo que pudieran decir, “empobrece”, a su juicio, el panorama político.

Su partido puede acaparar en estas elecciones el voto de muchos simpatizantes descontentos con el rumbo del Gobierno socialista y con la oposición de Mariano Rajoy. Sin embargo, Sosa Wagner no quiere “que se castigue a nadie” en estas europeas, sino que “se premie” la labor de su partido. En cuanto al reto de UPyD de conseervar después a los votantes que pueda conseguir por los errores de sus oponentes, el catedrático se comprometió a no retenerlos “con vídeos del estilo del PSOE” sino “trabajando y distinguiéndonos de quienes reducen a eso el debate político”.
Aprovechando esa tribuna que no les darán otros medios, el candidato se esforzó en pedir participación en las europeas porque allí “se resuelven cosas que nos afectan en la vida diaria” y continuó dando sus recetas para España y el Estado “fragmentado” que han terminado generando las reformas impulsadas por Zapatero.

Para el cabeza de lista de UPyD, no debería “darnos miedo” la “operación de largo alcance” de reformar la Constitución, siempre que vaya antes acompañada de una reforma de la ley electoral. Él apuesta, para nuestro país, por una reforma federal “al estilo alemán”, que suponga un “Estado fuerte y cohesionado” con “instrumentos de cohesión” y “junturas bien engrasadas”.
El partido seguirá defendiendo ideas como estas con los medios que de momento dispone, un presupuesto ajustado, mitines en la calle y herramientas como la Red. “Gracias a que existe internet, existimos nosotros”, apuntó Rosa Díez, que acompañaba a Sosa Wagner. Desde el público les seguían otros miembros de la lista europea, como Mikel Buesa. Entre los asistentes, menos periodistas de lo habitual.
FUENTE: http://www.libertaddigital.com/

sábado, 3 de enero de 2009

Ciudadanos considera 'poco riguroso' y 'poco serio' el documento en materia de financiación presentado por Solbes



Rivera ha indicado que el Gobierno 'ha pretendido cumplir con un plazo pactado con el PSC' y que 'parece mentira que los pactos entre el PSC y el PSOE hagan ir de bólido a todos los ciudadanos'.


Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía ha considerado “poco riguroso” el documento titulado 'Propuesta de Reforma del Sistema de Financiación de las CCAA' presentado este martes por el ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes.Albert Rivera, diputado autonómico y presidente de Ciudadanos, ha manifestado, en rueda de prensa, que el documento enviado por Solbes a las CCAA es “poco serio y solo sirve para que Montilla pueda comerse los turrones” antes de fin de año.Para Ciudadanos, “la ausencia de mecanismos de nivelación, al dejar fuera de la financiación asuntos tan importantes como Justicia o Infraestructuras, no garantiza la igualdad de los ciudadanos de España”.


Un documento mediático “estilo Zapatero”


Rivera ha indicado que la propuesta es poco seria, además, porque Zapatero no se ha reunido con todos los presidentes de las CCAA lo cual no puede cerrar todavía un acuerdo entre todas las administraciones autonómicas y el Gobierno del Estado.


Ciudadanos ha recordado, de la misma manera, que el Estatuto de Autonomía de Cataluña “está condicionando la formulación de la financiación de todas las CCAA”, y Rivera ha recordado que la financiación en el texto estatutario está recurrido ante el Tribunal Constitucional lo que la sentencia del Alto Tribunal puede condicionar el modelo final de financiación.


El presidente de Ciudadanos ha indicado que el Gobierno de Zapatero “ha pretendido cumplir con un plazo concreto pactado con el PSC” y ha dicho que “parece mentira que los pactos entre el PSC y el PSOE hagan ir de bólido a todos los ciudadanos y presidentes de las 17 CCAA”, y que todo el modelo de financiación autonómica de un país quede condionado por el Estatuto de Autonomía de Cataluña.


Rivera, finalmente, ha manifestado que “el documento presentado este martes es un documento mediático más al estilo Zapatero para salvar la cara al PSC”.

El PP no logra ni acercarse al PSOE y UPyD sigue con un crecimiento imparable

Segundo día de 2009 y tres primeras encuestas. El Mundo, La Vanguardia y Público coinciden: El PP de Rajoy no consigue ni acercarse al PSOE pese a la grave crisis económica, y sigue tres puntos por debajo, mientras UPyD mantiene un crecimiento espectacular.


(Libertad Digital) Según el diario de Pedro J. Ramírez, el desastre económico no ha permitido al PP acercarse al PSOE en intención de voto. Así, los socialistas lograrían un 42,6 por ciento, 2,9 puntos por encima del PP que obtendría un 39,7 por ciento.

Pero hay un dato que salta a la vista por encima de los demás. La encuesta de Sigma Dos le da una intención de voto al partido de Rosa Díez de 3,1 por ciento, casi el triple de los resultados que logró en las últimas elecciones generales. Aún más espectacular es la cifra que le da La Vanguardia: 5,8 por ciento, 4,6 puntos más que el 9 de marzo, convirtiéndose así en el tercer partido de España. IU se quedaría con 4,8 por ciento (sube un punto) y CiU con un 3,3 (tres décimas más).

El diario catalán da al PSOE un 40,7 por ciento, con una bajada de 3,2 puntos con respecto al 9-M, mientras que el PP bajaría un 2,2 por ciento pasando de los 39,9 puntos de hace nueve meses al 37,5 por ciento actual.

Mala imagen del Gobierno

Pese a que el PSOE sigue superando al PP en las encuestas, un 31,6 por ciento de los encuestados por El Mundo califica de mala o muy mala la gestión del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Un 42,3 por ciento opina que es regular y sólo un 25,5 cree que es buena o muy buena.

Llama la atención, apunta el rotativo, que entre quienes aseguran haber votado al PSOE sólo un 4,1 por ciento opina que la imagen del Gobierno es muy buena.

Por su parte, el presidente de la Nación sigue siendo el político más valorado, con una nota media de 5,16 puntos sobre diez. Su adversario, Mariano Rajoy, vuelve a suspender y se queda en el 4,34. Por encima de él se sitúa la líder de UPyD; Rosa Díez no aprueba pero se queda en el 4,73.

La Vanguardia insiste, con matices, en estos mismos resultados. El periódico catalán apunta que Zapatero mejora hoy en cuatro puntos la tasa de confianza que suscitaba hace tres meses (ahora confían en él, según un sondeo del Instituto Noxa, un 41 por ciento de los consultados) mientras que Rajoy retrocede en igual magnitud y en este momento sólo un 20 por ciento confía en él. Se trata del peor registro del líder popular, que en marzo de 2008 cosechaba la confianza del 30 pro ciento de los ciudadanos.

Por su parte, Carmen Chacón sigue siendo la ministra más valorada del Gobierno. La titular de Defensa, la vicepresidenta y el de Interior, únicos miembros del Gabinete que logran aprobar. En la parte baja, Aído sigue siendo la menos valorada con un 3,8 de nota media, seguida de cerca por Magdalena Álvarez y Miguel Sebastián.

La otra encuesta que se puede leer en la prensa este viernes es la que publica el diario progubernamental Público. Destaca que si esta semana hubiera elecciones generales un 41,3 por ciento de los españoles daría su confianza en Rodríguez Zapatero. El PSOE se consolida, destaca, mientras que el PP "profundiza en una tendencia negativa". Según su Publiscopio electoral, un 38,9 por ciento de los votantes estaría dispuesto a dar su apoyo a Rajoy, tres décimas menos que hace un mes.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Ciudadanos solicita que todas las televisiones autonómicas públicas se puedan ver en abierto en toda España






El objetivo es, entre otras cosas, evitar de esta manera las 'barreras estanco en la televisión'.



El grupo parlamentario de Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía ha anunciado que ha presentado una propuesta parlamentaria, instando al Gobierno autonómico a realizar ante el Gobierno de Zapatero las gestiones necesarias, para que todas las televisiones autonómicas públicas se puedan ver en abierto en toda España.Para Ciudadanos, el objetivo es que “TV3 pueda verse en Salamanca y Canal Sur en Mataró”, por ejemplo, y evitar de esta manera las “barreras estanco en la televisión”.Según José Domingo, portavoz adjunto del grupo parlamentario de Ciudadanos en el Parlamento de Cataluña, “no debemos ser limitadores” en estos temas, por lo que es preciso “fomentar la interconexión en televisión en toda España”.

Fuente: http://www.ciudadanos-cs.org