miércoles, 10 de junio de 2009

La web de la SER esconde a UPyD al mostrar los resultados electorales

El gráfico que muestra los resultados electorales en la web de la Cadena SER tiene un curioso "olvido": en un primer vistazo es imposible encontrar uno de los partidos que logró un escaño, que resulta que ha sido incluido dentro del apartado "otros". ¿De qué partido se trata? Por supuesto, UPyD.


(Libertad Digital) O bien se trata de otra muestra de la exquisita imparcialidad informativa de la Cadena SER o bien de un olvido muy poco comprensible, pero la verdad es que resulta difícil de entender por qué en el gráfico que explica los resultados electorales de este domingo no está UPyD.



Se trata de una imagen en la que por orden de mayor a menor cantidad de votos aparecen los diferentes partidos que obtuvieron representación parlamentaria el pasado domingo: PP, PSOE, CEU, IU… con la única excepción de UPyD, que es incluida en el apartado OTROS.
Podría aducirse que la omisión se debe a que no hay más espacio en el gráfico, pero el último partido que aparece en el listado es la coalición Europa de los Pueblos (formada por nacionalistas de izquierdas) que obtuvo en las elecciones 391.000 votos, casi 60.000 menos que UPyD.
Lo más curioso, es que el engaño tiene las patas tan cortas como que los resultados del partido de Rosa Díez se pueden encontrar dentro de ese apartado de OTROS, si se hace clic sobre él se despliega un pequeño cuadro en el que se pueden ver los 449.449 votos obtenidos por UPyD, el porcentaje de 2,87% que ha alcanzado y el escaño obtenido, con lo que el propio gráfico se desmiente a sí mismo.

Rosa Díez logra el apoyo del congreso para adoptar un pacto de estado contra la crisis


Díez cree que ningún gobierno puede enfrentarse a una crisis económica y social trayendo a la Cámara, semana tras semana, iniciativas que desmonten las del Pleno anterior. “El gobierno debe reconocer, con humildad, que se ha equivocado en la estrategia y en la táctica”, afirmó.
10 de junio de 2009



Rosa Díez, diputada de Unión, Progreso y Democracia, UPyD, instó hoy en el pleno del Congreso al gobierno a alcanzar un “gran Pacto de Estado” con los agentes políticos, económicos y sociales para salir de la grave crisis económica y social que sufre nuestro país.


Según la diputada, un pacto de Estado requiere, por definición, un consenso amplio y “un diagnóstico común” sobre la situación actual y sobre las causas por las que se ha llegado a ella y sobre las propuestas para superarla de todos los partidos políticos, los agentes económicos, los agentes sociales y las Comunidades Autónomas y, por supuesto, del gobierno de la Nación.


Al respecto, Díez cree que ningún gobierno puede enfrentarse a una crisis económica y social trayendo a la Cámara, semana tras semana, iniciativas que desmonten las del Pleno anterior. “El gobierno debe reconocer, con humildad, que se ha equivocado en la estrategia y en la táctica. Es hora de que reconozca que esta situación supera la capacidad de cualquier gobierno y, que las consecuencias de su negativa a aceptar un gran acuerdo, la pagan los más débiles”, afirmó.


En este sentido, Díez recordó que España suma cuatro millones de parados, más de un millón ya no cobra ningún tipo de subsidio, el paro juvenil y femenino duplica la media de la Unión Europea y que en sólo tres meses se ha reducido el superávit de la Seguridad Social en 7.207 millones de euros. “Cuando, además, el Banco de España ha estimado que el déficit público será del 8% hasta el 2010 y el Fondo Monetario Internacional ha anunciado que la deuda pública española puede dispararse hasta el 80% el próximo año sólo cabe reaccionar colectiva y urgentemente”.


Tras estas cifras, añadió, se esconde una persona que se desespera ante la falta de expectativas. “Muchos trabajadores son arrojados al desempleo mientras se ha favorecido a los grandes monopolios empresariales y financieros perjudicando a las pequeñas y medianas empresas y a los trabajadores. Por el contrario, mientras suben las rentas del capital, las rentas del trabajo han bajado hasta un mínimo histórico: el 46% de nuestro PIB, más de diez puntos por debajo de la media europea”.


Y es que, además, según Díez, datos como que España recibe un nuevo suspenso en Educación y nuestra dependencia tecnológica -que no ha hecho sino aumentar en los últimos treinta años-, confirman que debemos darnos prisa en actuar con medidas que vayan al corazón de la crisis. “Señorías, ya ha pasado la campaña y los españoles demandan de nosotros que tejamos grandes acuerdos para defender lo que nos une, lo que es de todos”.


Por eso, anunció, les he ofrecido a los tres grupos enmendantes -Esquerra Republicana, Partido Popular y Partido Socialista-, una enmienda transaccional que recoge, en lo esencial, el contenido de sus propuestas. “Sería algo verdaderamente útil para enfrentarnos con la crisis económica y social, para favorecer la competividad y el empleo de calidad y el reequilibrio en la distribución de la renta y la riqueza, y también para devolver la confianza a los ciudadanos, que pudiéramos alcanzar este pacto”, concluyó.


FUENTE: www.upyd.es

lunes, 8 de junio de 2009

UPyD logra un escaño, 145.000 votos más que en las generales, y es tercera fuerza en 32 capitales



Unión Progreso y Democracia (UPyD), el partido fundado hace sólo dos años por la ex dirigente del PSE-PSOE Rosa Díez, logró ayer entrar en la Eurocámara de la mano de 450.000 votantes, 145.000 más de los que le dieron a Díez el escaño en el Congreso de los Diputados en las generales de 2008. El jurista Francisco Sosa Wagner llevará a Europa la voz de partido "nacional" y "laico" que se atribuye UPyD. No ha logrado el objetivo anunciado de desbancar a IU como tercera fuerza política nacional, pero le pisa los talones: UPyD es ya tercera fuerza en Madrid y otras 31 capitales de provincia. Además, en la noche electoral el equipo de Díez tuvo un motivo de alegría añadido: obtuvo más apoyo que el logrado por los partidos nacionalistas más soberanistas, agrupados en Europa de los Pueblos.



"Ésta es una fuerza política emergente llamada a ser alternativa a PP y PSOE", exclamó anoche una eufórica Díez a los simpatizantes reunidos en un hotel de Madrid. UPyD nació en septiembre de 2007, y en las primeras elecciones a las que concurrió, las generales de 2008, logró 306.000 votos (el 1,2%). En las autonómicas gallegas, el pasado marzo, obtuvo el 1,4% de apoyo ciudadano y triplicó los resultados logrados allí en las generales. Ahora, en las europeas, el respaldo ciudadano ha seguido subiendo: ha convencido a 450.000 españoles, rozando el 2,9% de los votos.
"El avance es clarísimo: en las generales fuimos tercera fuerza en una capital de provincia, Salamanca; ahora lo hemos sido en 32 capitales, entre ellas Madrid, Sevilla, Zaragoza, León, Zamora, Oviedo, Cádiz, Castellón o Palma de Mallorca. Y en cinco comunidades autónomas", subraya Díez, que destaca la subida en 145.000 votos "a pesar de que en las europeas la participación es 20 puntos menor que en las generales".
El discurso del candidato de UPyD, Francisco Sosa Wagner, en esta campaña ha sido el mismo que dio en 2008 a Rosa Díez su escaño en el Congreso: donde ella proponía una Administración central fuerte que rescatase competencias de las autonomías, él plantea una Europa fuerte que centralice competencias de los Estados miembros, como inmigración, defensa, agua o energía. Ambos han ofrecido UPyD como bisagra alternativa a la de los partidos nacionalistas frente al bipartidismo de PSOE y PP.



El partido de Rosa Díez, tercera fuerza en 32 capitales


Rosa Díez celebró el resultado obtenido por su partido en las elecciones y que llevará a su cabeza de lista, Francisco Sosa Wagner, al Parlamento Europeo y avisó de que la joven formación "está llamada a convertirse en la alternativa" a los dos grandes partidos nacionales.





L D (Europa Press) Según aseguró, los más de 400.000 votantes del partido son ciudadanos "rebeldes" que "han decidido ser libres". En su primera comparecencia tras los resultados de los comicios, Rosa Díez quiso dar las gracias a los ciudadanos que han decidido votar a UPyD y que con ello "han dicho a PSOE y PP" que esta campaña "ha sido la peor de toda la historia". "Los resultados demuestran que UPyD es una fuerza política emergente llamada a ser la alternativa a los dos grandes partidos", insistió antes de destacar que la formación se ha convertido en la tercera fuerza política en 32 capitales de provincia.


"Lo hemos conseguido a pesar de las dificultades -subrayó--. Por eso quiero dar las gracias a esos ciudadanos rebeldes que han ejercido el libre albedrío y que no han consentido que nadie les diga que no se puede elegir. Somos aquellos que ponen la voz a los ciudadanos que son excluidos de las campaña y la política por las grandes fuerzas políticas".


UPyD se ha convertido en estas elecciones en la quinta fuerza política del país con un apoyo del 2,88 por ciento y más de 440.000 votos, 140.000 más que en las generales de 2008. Según destacó la propia Díez, el partido ha conseguido aumentar notablemente el apoyo pese a que la participación ha descendido 20 puntos.

jueves, 4 de junio de 2009

UPyD denuncia el "sectarismo" y la "degradación" que han tenido PP y PSOE durante toda la campaña electoral


MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

La líder de Unión Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, denunció hoy el "sectarismo" y la "degradación" que ha caracterizado tanto al PSOE como al PP durante el periodo de campaña electoral ya que, a su juicio, se han dedicado a "sacar los trapos sucios" y no a hablar de "política y de las preocupaciones de los ciudadanos".


En un mitin celebrado en Madrid, la presidenta del partido, Rosa Díez, consideró que el PP y el PSOE han "manchado" las elecciones a la presidencia europea y que lo "único" que les ha importado ha sido "asegurarse" de que los ciudadanos no voten al partido contrario.


"La ciudadanía española está muy por encima del nivel de los políticos que nos dirigen", apostilló Díez para pedir a los ciudadanos "reflexión" y "memoria", ya que "cuando los ciudadanos dejan de pensar en la política hacen que los políticos dejen de prestar atención a sus necesidades".


En este sentido, el cabeza de lista de UPyD a las elecciones europeas, Francisco Sosa Wagner, afirmó que durante los 15 días que ha durado el periodo electoral se ha demostrado que la actual clase política es una "auténtica vergüenza".


Por ello, Sosa Wagner calificó de "sectarios" a los dirigentes del PP y del PSOE y, se mostró convencido de que, a consecuencia de ello, la democracia española tiene "una grave enfermedad" que hay que solucionar si no se la "quiere convertir en un cadáver bien conservado".


"NO CERRAR NINGUNA CENTRAL NUCLEAR POR CRITERIOS POLÍTICOS"
Con respecto a la central nuclear de Santa María de Garoña, el responsable de energía de UPyD, Alfonso Sopeña, abogó por el cierre de estas centrales nucleares sólo cuando lo avalen "criterios técnicos" y "nunca cuando provenga de criterios políticos".


Por ello, Sopeña consideró que la energía nuclear debe "integrarse en la cesta energética" y que es necesario "aumentar las investigaciones de I+D+I" porque, según él, en poco tiempo "el petróleo se acabará y será necesario tener otros tipos de combustible".


LA DEGENERACIÓN DE LA CULTURA
Por otra parte, los dirigentes de UPyD reclamaron una mejor calidad en la cultura ya que, a su juicio, es la única forma de "regenerar la democracia" y el único medio para conseguir que los ciudadanos vean que la unión entre "Europa y cultura" es el "puente" para ir a un "mundo mejor".


"Los europeos históricamente hemos estado enfrentados en muchas ocasiones pero siempre hemos tenido un fondo común que ha hecho que todos nos juntemos, y ese lazo de unión ha sido y es la cultura", remarcó Sosa Wagner.


Por último, UPyD lamentó que la degeneración de la cultura haya estado propiciada por el "sectarismo, los nacionalismos y el miedo" que tiene ciudadanía a expresarse fuera del "oficialismo político".

viernes, 22 de mayo de 2009

España y Europa: música de manifiesto


Francisco Sosa Wagner es catedrático de Derecho Administrativo y candidato de UPyD al Parlamento Europeo. Su último libro publicado es Juristas en la Segunda República (Marcial Pons, 2009).





22 de mayo de 2009


Si yo critico, con mi pluma y mis razonamientos, la andadura iniciada en 2004 por el sistema autonómico español es porque ha suscitado unas polémicas extravagantes –el concepto de nación, los derechos históricos, la misma autodeterminación...–, orillando en cambio una reflexión seria sobre el funcionamiento concreto de áreas enteras de la actividad administrativa o de los servicios públicos más relevantes.


Quiero decir que, metidos en reformar unas leyes orgánicas como los estatutos de autonomía, podíamos haber aprovechado la ocasión para meditar acerca de realidades prosaicas: por ejemplo, sobre la educación o el urbanismo.


Respecto de la primera, una y otra vez somos suspendidos cuando nos examinan los observadores internacionales. Y en relación con el urbanismo, nada menos que el Parlamento Europeo ha propinado una sonora bronca a las autoridades españolas por nuestras leyes urbanísticas autonómicas, amenazando incluso con retirar fondos europeos si persistimos en mantenerlas en vigor.


Pero nada de esto se ha discutido. Al contrario, engolfados en debates bizantinos, vamos avanzando por una senda peligrosa sin que nadie se pare a pensar en el final del trayecto. Una visión ésta que comparte ahora alguien que se ha sentado durante muchos años en los bancos socialistas del Congreso, Luis Fajardo, en su libro ¿Hacia otro modelo de Estado? (Editorial Civitas, 2009). Y así van saliendo ocurrencias o chapuzas, algunas clamorosas, como es el caso de la gestión de las aguas públicas. ¿A quién se le puede ocurrir confiar a una ley con ámbito territorial determinado –un Estatuto de Autonomía– la regulación de un asunto que afecta al conjunto de España? En los países federales serios, Estados Unidos por ejemplo, hace mucho tiempo que la jurisprudencia ha atribuido a la federación lo más sustancioso de la administración hidráulica por encima de la legislación de los estados federados. Y lo que decimos de las aguas podríamos aplicarlo a la sanidad, a las medidas económicas ante la crisis, a la ley de dependencia o a las famosas licencias de caza y pesca. El mercado interior –lo han denunciado instancias representativas y neutrales, como el Consejo Económico y Social– está roto desde hace tiempo y el culebrón de la trasposición de la Directiva europea Bolkestein lo ha puesto de manifiesto de manera bien expresiva.


En el debate sobre la financiación sorprenden muchos de sus ingredientes, pero para mí el más espectacular es que, a su vista, nadie parece tener la responsabilidad de velar por la racionalidad del gasto público en su conjunto.Porque nadie duda de las necesidades de las comunidades autónomas ni de la buena intención de sus presidentes preocupados por el bienestar de los ciudadanos, pero alguien debería preguntar a esos mismos presidentes si a lo mejor no ha sido una imprudencia crear una Universidad en cada provincia o una televisión pública en cada región, o centenares de organizaciones que se solapan unas a otras, coincidentes en muchos de sus objetivos, tal como ocurre con en el caso de las empresas públicas, encadenadas ahora ya como racimos de un nuevo sector público que se estira y acicala, florido y macizo. Si la autonomía política es considerada una diosa, ¿de verdad es necesario que ardan en su pebetero a diario tantas y tantas ofrendas? Más aún: ¿hay detrás de todo esto un modelo de Administración pública o actuamos a salto de votación parlamentaria y a boca de amenaza nacionalista? Hace poco afirmaba una alta autoridad del Gobierno que, si existían algunas disfunciones, se debía a que el Estado en España se hallaba «en construcción ». Pues si es así, que nos enseñen los planos para saber a qué atenernos.


El caso es que, metidos en este embrollo, se nos ha olvidado que la construcción de Europa exige comparecer ante ella con un Estado cohesionado y bien articulado. Sin embargo, las nuevas previsiones estatutarias apuntan –como he razonado desde esta misma Tribuna– en la dirección contraria, y así lo ha puesto de manifiesto con buenas maneras y lenguaje terso el Consejo de Estado. Unión Progreso y Democracia, el partido por el que me presento a las elecciones europeas –cuya campaña comienza hoy– es europeísta, ya que no se puede estar a favor de la integración comunitaria y, a la vez, permitir que se fragmente dentro de España lo que se ha unido a lo largo de muchos años y de muchos avatares históricos. Defendemos que el Tratado de Lisboa se apruebe porque es un paso adelante y porque Europa se ha ido construyendo desde su nacimiento sobre la base de pequeñas conquistas que tienen su origen en aquella primera unión trenzada a partir del carbón y del acero.


Defendemos más Europa, no menos Europa. Y lo hacemos porque es indispensable dar vigor a las instituciones europeas al ser hoy los estados tradicionales impotentes para solucionar los grandes problemas de la civilización.

La mirada nacional es una mirada miope y la consolidación de vigorosos conjuntos públicos territoriales resulta una necesidad imperiosa. Sólo un poder público sólido y democrático es capaz de proteger a quienes no tienen más defensa en la vida que la proporcionada por las instituciones públicas.


Europa ha de disponer de una sola voz, y fuerte, ante las demás potencias mundiales, llámense Estados Unidos de América o los estados fortalecidos de Asia, o llámense organismos internacionales como el Fondo Monetario, el Banco Mundial, etcétera. Hace unos días, una comisaria europea bien activa –Viviane Reding– planteaba el problema de la supervisión global de internet hoy confiada a una Agencia (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers), independiente pero tutelada por EEUU. Desde Bruselas se pretende crear un organismo bajo la supervisión de un G-12 formado por representantes gubernamentales de las principales áreas geográficas del mundo. Éste es el camino que juzgamos correcto si se quiere defender la igualdad y la libertad de todos, los grandes emblemas que han hecho progresar a la Historia, intactos aún como faros que son de la Humanidad toda, inmunes a la acción del óxido.


Hay que pensar, además, en una Europa de los servicios públicos, hoy acogidos como valores capitales que han dado al continente una fisonomía que le permite posar con orgullo en el retrato de la justicia social en el mundo. Si Europa –aun con todas sus injusticias– es el espacio planetario más justo de cuantos existen se debe en buena medida a esta modesta técnica económica y jurídica que trata de garantizar a todos el acceso –más allá de su renta o del lugar donde vivan– de determinadas prestaciones sin las que la vida en colectividad sería sencillamente impensable: el agua, los transportes, las comunicaciones, la sanidad... Aún hay mucho camino por recorrer, porque los desafueros son palmarios, en España y fuera de ella, al subsistir servicios prestados en régimen de una absoluta precariedad, lo mismo que subsisten bolsas de poblaciones que viven ajenas al disfrute de bienes colectivos básicos. Para ello es indispensable Europa, para ello son indispensables sus instituciones, la mirada buida de sus ojos que, al estar posados al tiempo en tantos sitios, pueden contemplar –sin cegarse– una realidad irisada y compleja.


En fin, estas cosas cavilamos en UPyD cuando afrontamos unas elecciones como estas. Como igualmente pensamos en una España que ponga fin al bipartidismo, acaso útil en los años de asentamiento de la democracia, pero que ha devenido una pesada rémora para la actual circunstancia. Un bipartidismo que contribuye a crear un paisaje político espeso y que otorga a determinados partidos, que sólo ostentan la representación de una parte del territorio nacional, la llave para organizar el todo, según sus particulares aspiraciones. Es necesario un tercer partido político con implantación nacional: con un discurso único y válido para toda España. De vuelta de las experiencias comunistas, que han sembrado de horror y de injusticias la Europa del siglo XX, resta la opción de esta pequeña organización, que sin duda alberga aún muchos defectos, pero que piensa en España, «madre de paciencias y de encantamientos» según el vibrante cántico de Victoriano Crémer.


FUENTE: El Mundo

Sosa Wagner: "Es hora de liberarnos de la esclavitud del voto útil"

Acompañado de Rosa Díez, Sosa Wagner ha defendido su candidatura entre críticas al bipartidismo y al “empobrecimiento” del debate político generado por PP y PSOE. Su partido, dice, no quiere que se “castigue” a nadie sino ser “premiado” por su trabajo.


L D (Mercedes R. Martín) En el día en que arranca la campaña europea, Francisco Sosa Wagner quiso iniciar su discurso aludiendo al silencio mediático en torno a UPyD con un agradecimiento por la oportunidad de participar en el Fórum Nueva Economía, en Madrid. “No nos sobran las tribunas para hablar”, recordó.

Un silencio que es consecuencia, entre otras cosas, del bipartidismo instalado en España y que está siendo uno de los principales argumentos de campaña del cabeza de lista de UPyD a las europeas. Su formación, recordó, pretende “enmendar el bipartidismo, que crea un panorama político espeso” y ser un partido “con un discurso único en toda España para ser la alternativa a los nacionalistas”. Su formación, añadió, no está en contra de estos partidos sino de que “condicionen la vida política”.

También lamentó la “esclavitud” del voto útil a PP o PSOE e hizo un llamamiento a “liberarse” de ella. La solución, reiteró, está en la reforma de una Ley Electoral “injusta”.

Además de criticar el actual sistema, Sosa Wagner abogó por “corregir el rumbo del Estado autonómico” después de que, tras la llegada de Zapatero al poder, se “hayan echado al ruedo de la opinión pública” asuntos “extraños”, como el de si somos o no una nación o la “naturaleza divina” de los derechos históricos. Para Wagner, el debate que se debería haber abierto es el de los defectos del sistema, impulsando cambios destinados a mejorarlo como devolver las competencias de Educación o Urbanismo al Estado.

Tras reiterar el apoyo de su grupo al Tratado de Lisboa y la vocación europeísta de UPyD porque “el espacio del Estado ya no sirve para resolver” muchos problemas, Sosa Wagner se refirió, en el turno de preguntas, a la campaña que están desarrollando PP y PSOE, con vídeos llenos de descalificaciones de por medio y un inusitado protagonismo de los líderes nacionales en lugar de los candidatos.

Preguntado por LD sobre el último y polémico spot del PSOE, ironizó diciendo que no lo ha visto “porque sus características estéticas” no se lo permiten. Para Sosa Wagner, anuncios como éste son “un auténtico dislate”. También lamentó que pese los importantes “asuntos de fondo” que podrían tratarse, el debate quede reducido a la “descalificación”. Mientras, que la campaña esté copada por Zapatero y Rajoy, que “ya han dicho” lo que pudieran decir, “empobrece”, a su juicio, el panorama político.

Su partido puede acaparar en estas elecciones el voto de muchos simpatizantes descontentos con el rumbo del Gobierno socialista y con la oposición de Mariano Rajoy. Sin embargo, Sosa Wagner no quiere “que se castigue a nadie” en estas europeas, sino que “se premie” la labor de su partido. En cuanto al reto de UPyD de conseervar después a los votantes que pueda conseguir por los errores de sus oponentes, el catedrático se comprometió a no retenerlos “con vídeos del estilo del PSOE” sino “trabajando y distinguiéndonos de quienes reducen a eso el debate político”.
Aprovechando esa tribuna que no les darán otros medios, el candidato se esforzó en pedir participación en las europeas porque allí “se resuelven cosas que nos afectan en la vida diaria” y continuó dando sus recetas para España y el Estado “fragmentado” que han terminado generando las reformas impulsadas por Zapatero.

Para el cabeza de lista de UPyD, no debería “darnos miedo” la “operación de largo alcance” de reformar la Constitución, siempre que vaya antes acompañada de una reforma de la ley electoral. Él apuesta, para nuestro país, por una reforma federal “al estilo alemán”, que suponga un “Estado fuerte y cohesionado” con “instrumentos de cohesión” y “junturas bien engrasadas”.
El partido seguirá defendiendo ideas como estas con los medios que de momento dispone, un presupuesto ajustado, mitines en la calle y herramientas como la Red. “Gracias a que existe internet, existimos nosotros”, apuntó Rosa Díez, que acompañaba a Sosa Wagner. Desde el público les seguían otros miembros de la lista europea, como Mikel Buesa. Entre los asistentes, menos periodistas de lo habitual.
FUENTE: http://www.libertaddigital.com/